Jesús Emilio Jaramillo

Jesús Emilio Jaramillo Monsalve (Santo Domingo, Antioquia; 14 de febrero de 1916 - Arauquita, Arauca; 2 de octubre de 1989) fue un obispo católico, filósofo y teólogo colombiano. Fue el único Vicario Apostólico del antiguo Vicariato Apostólico de Arauca, desde el 10 de enero de 1971 hasta el 19 de julio de 1984 cuando fue erigida la Diócesis de Arauca, conviertiéndose en el primer Obispo de la nueva Diócesis, la cual gobernó hasta su martirio el 2 de octubre de 1989.

Después de realizar sus primeros estudios en su tierra natal, gracias a su Párroco, el Padre Juan Arroyave, ingresó al Seminario de Misiones Extranjeras de Yarumal IMEY, fundado por el Siervo de Dios Monseñor Miguel Angel Builes el 1 de febrero de 1929 iniciando con los estudios filosóficos. En 1936 el joven Jesús Emilio ingresa en el Noviciado de los Misioneros de Yarumal. El 3 de diciembre de 1936, día de San Francisco Javier, Jesús Emilio Jaramillo Monsalve hace sus votos en el Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal (M.X.Y.) IMEY. Posteriormente continuó con sus estudios de Teología a los que se añadiría una especialización en Roma, razón por lo cual se adelantó su ordenación sacerdotal, celebrada el 1 de septiembre de 1940. Debido a la Segunda Guerra Mundial, no se pudo hacer el viaje a Roma, por lo cual el Padre Jesús Emilio fue enviado a Bogotá para que hiciera allí su especialización en la Pontificia Universidad Javeriana en el trienio 1942 a 1945. Estando en Bogotá fue nombrado Capellán de la cárcel de mujeres "El Buen Pastor".

Oración al Jesús Emilio Jaramillo

Oh Dios que otorgaste al Beato y Mártir Rubén López la gracia de manifestar su amor a Dios en el amor a los enfermos y a los pobres y lo hiciste modelo de cristiano dotándolo de grandes virtudes. Dígnate glorificarlo, ya que él te glorificó deleante de los hombres, sellando su fe con la sangre del martirio; concédenos por su intercesión la gracia que necesitamos tanto.










Beato Rubén

El Beato y mártir Rubén de Jesús López Aguilar nació en Concepción Antioquia-Colombia el 12 de abril de 1908. Hijo de Joaquín López y Efigenia Aguilar, los cuales tuvieron 14 hijos, siendo el segundo de ellos nuestro hermano Rubén. Muerta la madre, el padre contrae nuevas nupcias de la que nacen otros siete hijos. Sintió su vocación al sacerdocio desde la adolescencia, pero la falta de recursos frustró sus deseos juveniles. Estudió hasta segundo de primaria y preocupado por la pobreza de su familia busca trabajo en otras regiones: las minas de Yolombó y Alejandría y el túnel de la Quiebra. Siempre se distinguió por ser magnífico compañero y amigo compartiendo lo que tenía. Desarrolló allí su magnífica corpulencia que ayudaría posteriormente en el trabajo con los enfermos.

Sus hermanos, algunos de los cuales aún viven, hablan de su nobleza y piedad desde niño. No quería pelearse con ellos, aunque le pegaran y su padre le empujara a defenderse.

Cuentan del amor a María, la Virgen Santísima, de su respeto y admiración por las mujeres. En todo veía la voluntad de Dios, "Bendito sea mi Dios" era su frase más común. Pero ese Dios le mostró el camino para seguirlo cuando los hermanos de San Juan de Dios vinieron en promoción vocacional a Concepción, y a través del Padre Villegas (Párroco) le contactaron.

Rubén entró al postulantado el 2 de diciembre de 1930 en Bogotá. Allí se dedicó al estudio y a las labores de los distintos sanatorios y hospitales de la comunidad. El 7 de marzo de 1931 ingresa al noviciado. Según sus compañeros siempre supo ser fuerte frente a las dificultades. El 27 de marzo de 1935 profesa temporalmente y ese mismo año hace su profesión solemne.

Fue seleccionado para viajar a España y así prepararse mejor en todos sus tareas. Pero antes habría de servir en la guerra de 1933 entre Perú y Colombia, donde demostró ampliamente su amor a los enfermos y su espíritu de oración y obediencia curando y acompañando los soldados en la ciudad de Pasto.

En España sufre con los combates de la guerra civil, pues llega el 30 de marzo de 1935 y se dedica de nuevo a los enfermos en los hospitales de la comunidad.
Desde allí escribe a la familia contando su viaje en barco y la situación crítica de violencia indiscriminada imperante en España.

El 5 de agosto de 1936, no sin antes defender su fe y su vocación con valentía, es cruelmente asesinado con sus compañeros. Sus restos reposan en una fosa común no plenamente idenificada.

Primer centenario del natalicio del Beato Rubén López Aguilar en Concepción

El Municipio de Concepción, ubicado en el oriente Antioqueño, celebró con júbilo el centenario del nacimiento del Beato y Mártir Rubén López Aguilar. A la solemne Eucaristía presidida por Monseñor Arcesio Hoyos Gómez, Vicario General de la Diócesis de Girardota y concelebrada por el Párroco de la localidad Pbro. Humberto Hincapié y Pbro. Oscar Oswaldo Calderón López, antecedió la procesión por las empedradas calles del pueblo.

La Alcaldía Municipal, El Honorable Concejo, La Colonia de Concepción en Medellin que, además, descubrió una hermosa placa conmemorativa, La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, la Parroquia y la Diócesis de Girardota se unieron para el magno evento que contó con la presencia de los familiares del Beato, las instituciones educativas, La banda juvenil de música, miembros de la fuerza pública y numerosos feligreses.

Oración al Beato Rúben

Oh Dios que otorgaste al Beato y Mártir Rubén López la gracia de manifestar su amor a Dios en el amor a los enfermos y a los pobres y lo hiciste modelo de cristiano dotándolo de grandes virtudes. Dígnate glorificarlo, ya que él te glorificó deleante de los hombres, sellando su fe con la sangre del martirio; concédenos por su intercesión la gracia que necesitamos tanto.